Asuntos económicos, fiscalidad y presupuesto de la Unión Europea

Asuntos económicos, fiscalidad y presupuesto de la Unión Europea

Podemos ofrecer una alternativa real, situando a Europa de nuevo en el camino del crecimiento sostenible, mientras logramos una mayor justicia social y fiscal. Las políticas prácticas para promover el empleo, el crecimiento y la inversión pública y privada deben ir acompañadas de presupuestos equilibrados.

La lección más difícil que hay que aprender de la crisis de la eurozona es que compartir una moneda sin compartir objetivos económicos y sociales lleva a la inestabilidad y va en contra de los valores que comparte Europa. Nuestra visión es crear una unión más fuerte para abordar esos desequilibrios y concluir la Unión Económica y Monetaria (UEM), situando la justicia social en su centro. 

También estamos trabajando para conseguir medidas ambiciosas en la lucha contra el fraude fiscal, la evasión fiscal y los paraísos fiscales, de forma que los europeos y las europeas puedan tener finalmente justicia fiscal.

Europa necesita un presupuesto fuerte y progresista para que la Unión Europea tenga los recursos que le hacen falta para responder a los muchos retos actuales. Inversiones como la investigación y la innovación o las infraestructuras transfronterizas pueden crear crecimiento y empleo. Muchos asuntos –desde la migración al paro juvenil– requieren una respuesta europea y la financiación apropiada.

El plan de inversión de 315.000 millones de euros que se lanzó en 2015 es uno de los logros clave del Grupo S&D desde las elecciones de 2014. Insistimos en que Juncker se comprometiera con este plan de inversión antes de que los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D acordaran apoyar a su equipo de la Comisión Europea. En el centro de su plan figura el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE).

Los Socialistas y Demócratas seguiremos trabajando muchísimo para garantizar que se implementa con éxito, incluyendo la financiación de los proyectos más arriesgados. También debemos garantizar que haya transparencia, responsabilidad democrática y que se cumplan las orientaciones de inversión. El FEIE también debe encontrar formas de reducir las desigualdades sociales y regionales. El Grupo S&D mantendrá la presión por una estrategia europea de inversión más exhaustiva.

Las deficiencias del diseño inicial de la eurozona han hecho que las consecuencias de la crisis económica mundial sean más profundas y duren más tiempo, lo cual ha resultado en enormes costes económicos, sufrimiento real para los ciudadanos y las ciudadanas y tensiones políticas dentro de los Estados miembros y entre ellos.

Sin una reforma importante para concluir la Unión Económica y Monetaria (UEM), la Unión Europea no superará apropiadamente la crisis financiera, ni logrará un modelo exitoso de crecimiento que sea democrático, sostenible, cohesivo y competitivo. Para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la UEM, sus reformas también deben incluir el relanzamiento de un proceso dinámico para acercar las estructuras económicas de cada país y región, en un mercado único que sea competitivo y de inclusión.

Queremos:

•    Concluir la unión bancaria con un sistema europeo de garantía de los depósitos
•    Trabajar en la capacidad fiscal –la capacidad para que la Unión Europea recaude sus propios ingresos– de la eurozona
•    Reformar la Unión Económica y Monetaria (UEM) para ayudar a reducir las desigualdades
•    Integrar plenamente el Semestre Europeo –el marco para coordinar las políticas económicas entre los Estados miembros– y revisar la estrategia Europa 2020 cuando llega a la mitad de camino en su trabajo
•    Reforzar la responsabilidad democrática de la eurozona mediante el Parlamento Europeo
•    Garantizar que la UEM también se construye sobre la justicia social (vea nuestra campaña de Derechos Sociales).

Defendemos una reforma radical del sector financiero, con una regulación efectiva de los bancos, los fondos de alto riesgo y las organizaciones financieras.

Esos bancos y empresas llevaron al mundo al borde del desastre en 2008 y provocaron una recesión que ha costado millones de empleos y que ha reducido los estándares de vida en gran parte de Europa.

Apoyaremos los planes para una unión de mercados de capitales que:

•    Evite riesgos sistémicos mediante una legislación apropiada
•    Garantice firmes mecanismos de supervisión
•    Defienda un alto nivel de protección de las PYMES (pequeñas y medianas empresas) y de los ciudadanos y las ciudadanas
•    Garantice que la financiación del mercado de capitales complementa, y no sustituye, al préstamo bancario.

Con las revelaciones que arrojó LuxLeaks (filtraciones de Luxemburgo) en 2014 y después de SwissLeaks (filtraciones suizas) y los Papeles de Panamá en 2016, ha quedado al descubierto el enorme alcance de la evasión fiscal en Europa. Mientras que los ciudadanos y las ciudadanas comunes afrontan recortes y un incremento de las facturas, las grandes multinacionales obtienen beneficios enormes explotando lagunas jurídicas, buscando las jurisdicciones más favorables y ocultando dinero en paraísos fiscales para evadir impuestos.

Defendemos un sistema fiscal justo en Europa en el que todos paguen su parte justa. Queremos acabar con las lagunas jurídicas y erradicar los paraísos fiscales para traer y destinar miles de millones de euros al empleo, la innovación, los servicios públicos y presupuestos que sean equilibrados.

Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D han defendido desde hace mucho estos temas y seguiremos luchando hasta que consigamos que el sistema fiscal de Europa sea justo para todos. Sepa más sobre nuestra campaña #TaxJustice (Justicia Fiscal).

Queremos:

•    Un paquete ambicioso de legislación de la Unión Europea para crear un sistema fiscal que sea justo y eficiente  
•    Información obligatoria desglosada por país sobre los beneficios para que puedan fiscalizarse equitativamente
•    Números europeos de identificación fiscal
•    Una definición de paraísos fiscales de la Unión Europea y una lista negra de países que permiten esas prácticas
•    Una base común consolidada para el impuesto de sociedades (un conjunto único de normas para las empresas multinacionales de forma que se puedan calcular sus beneficios tributables en la Unión Europea)
•    El lanzamiento del impuesto a las transacciones financieras (ITF) acordada entre varios países de la Unión Europea mediante una cooperación reforzada
•    Que la Comisión Europea utilice plenamente la legislación de Competencia de la Unión Europea, publicando orientaciones sobre las ayudas de Estado para la fiscalidad de las empresas. 

Queremos un presupuesto de la Unión Europea que tenga la capacidad y la flexibilidad necesarias para responder a los muchos retos que afronta Europa.

El gasto de la Unión Europea se acuerda como un presupuesto anual. Sin embargo, las normas y las orientaciones para el presupuesto anual están organizadas como parte de un plan a más largo plazo: el marco financiero plurianual. El marco actual va de 2014 a 2020, con una revisión a mitad de periodo.

No podemos afrontar retos mundiales como países individuales. Solo trabajando juntos podemos abordar retos como la crisis económica o la crisis de los refugiados. El Grupo S&D cree que un presupuesto de la Unión Europea que tenga los recursos necesarios es esencial si somos serios en esto. Tanto el marco financiero como el presupuesto anual deben usarse mejor para cumplir las aspiraciones de los ciudadanos.

Trabajamos por un sistema más transparente y justo para financiar el presupuesto de la Unión Europea. Queremos que la Unión Europea tenga sus recursos propios –medios directos para recaudar ingresos– en lugar de que procedan de los presupuestos nacionales.

Queremos un presupuesto que se enfoque en crear empleo y crecimiento -con más dinero yendo a áreas como investigación y desarrollo, innovación, formación y empleo- para que podamos impulsar el empleo y el crecimiento en todo el continente.

También es esencial que el presupuesto de la Unión Europea esté bien gestionado. Si queremos recuperar la confianza de los contribuyentes europeos, debemos deshacernos de cualquier corrupción y mostrar que cada euro se gasta de manera eficaz.