Industria, investigación y energía

Industria, investigación y energía

Tenemos una visión de futuro para Europa: volver a dotar a la industria de un papel central. Juntos podemos renovar la industria europea, crear empleo, cambiar a un modelo de producción que sea más sostenible y reforzar la competitividad europea. La investigación, el desarrollo y la educación deben ser las prioridades, creando sobre las fortalezas de Europa las industrias de vanguardia, las tecnologías medioambientales, la eficiencia energía, el diseño y la innovación. Mientras estamos al filo de una nueva revolución industrial, mantenemos el compromiso de apoyar la transformación hacia la digitalización. Queremos apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) para que puedan desempeñar plenamente su papel como motor para crear empleo y crecimiento en Europa. 

Las PYMES son la columna vertebral de nuestra economía; crean el 85% de los nuevos empleos y facilitan dos tercios del empleo total del sector privado en la Unión Europea. Queremos apoyar a las PYMES para que hagan lo que mejor hacen: impulsar la economía y el empleo.

Nuestras prioridades son:

•    Un mejor acceso a la financiación de las PYMES, especialmente desarrollando opciones viables de capital de riesgo.
•    Implementar la Ley de la Pequeña Empresa para apoyar a las PYMES evitando cargas regulatorias innecesarias y modernizar los procedimientos administrativos.
•    Exportar asesoría para las pequeñas empresas, especialmente a los mercados que no son europeos.

La mano de obra capacitada e innovadora de Europa es la mayor ventaja competitiva a largo plazo.

Nuestro enfoque es centrarnos en:

•    Invertir en las personas mediante formación y oportunidades de desarrollo profesional.
•    Reforzar el diálogo entre la dirección y los trabajadores. Enfocarse menos en la jerarquía y más en la participación.
•    Ampliar la negociación colectiva transfronteriza.

El cambio en el lugar de trabajo es inevitable en el mundo moderno, pero no tiene por qué ser negativo, y no tiene que afectar más a los más vulnerables. Con más solidaridad, inversión y planificación, Europa puede recoger los beneficios y garantizar que todos están protegidos frente a los riesgos.

Trabajamos por:

•    Una digitalización mejor gestionada. El “Internet de los objetos”, el 5G, la computación en la nube, los análisis de datos y la robótica están transformando sustancialmente la forma en la que diseñamos, producimos, vendemos y generamos valor. Debemos garantizar que tenemos en marcha políticas para conectar con ese enorme potencial para la industria europea y para gestionar la digitalización en beneficio de los consumidores y de los trabajadores.
•    El compromiso de crear empleo para todos: construir sobre la normativa social y laboral actual para adaptarla a las nuevas formas de trabajar, y promover la financiación de la formación y la reeducación.
•    Una mejor gestión del cambio industrial y la reestructuración, con legislación europea que garantice que los trabajadores están protegidos, y una mejor planificación, con más información y consulta a los empleados.
•    Más ayuda para formar de nuevo a los trabajadores y las trabajadoras y para reconstruir las comunidades sacudidas por el cambio industrial.
•    Grupos competitivos y redes de innovación.
•    Una infraestructura modernizada.
•    Un mayor papel del Banco Europeo de Inversiones.
•    Una red de estructuras regionales para reforzar la industria europea.

Para seguir siendo competitiva en un mercado global, Europa debe estar a la vanguardia y aprovechar al máximo sus ventajas y su potencial.

Nuestras prioridades son: 

•    Crear programas de investigación, que sean ambiciosos, para promover el empleo sostenible, el crecimiento y la competitividad.
•    Redirigir la financiación en investigación e innovación para dar prioridad a la resolución de problemas que nos afectan a todos, como la salud, la seguridad alimentaria, y soluciones para la energía y el transporte que sean más limpias e inteligentes.
•    Crear redes innovadoras, reuniendo a universidades, laboratorios de investigación y empresas, incluyendo a las PYMES, para construir toda la cadena de valor.
•    Cambiar de combustibles fósiles a alternativas de bajos niveles de emisión de carbono, consiguiendo más independencia energética y creando oportunidades para los suministradores europeos de energía renovable.
•    Desarrollar políticas de reciclaje y reutilización en un cambio hacia una economía circular.
•    Facilitar el registro de patentes y proteger los hallazgos de la investigación con derechos de autor apropiados.

Apoyamos el plan de la Comisión Europea de una Unión Europea de la Energía para garantizar una combinación energética que sea sostenible, asequible y segura; pero queremos lograr más. Juntos podemos realizar la transición hacia una Unión de la Energía sin carbono, creando nuevos empleos y abordando la pobreza energética: esa es nuestra visión de una nueva Unión Europea de la Energía.

Como Socialistas y Demócratas, creemos que es vital que lideremos la lucha por una Unión de la Energía progresista con estas prioridades: 

•    Realizar la transición a una economía sostenible y descarbonizada, que se base en la eficiencia energética, las energías renovables y las infraestructuras inteligentes.
•    Proporcionar energía segura, estable y asequible para los ciudadanos y la industria europea, con un firme énfasis en la creación de empleo.
•    Asegurar energía limpia y asequible a cada ciudadano y cada ciudadana europeos. En la actualidad, uno de cada diez europeos se ven forzados a vivir en la pobreza energética. Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D han escrito un manifiesto para acabar con la pobreza energética con soluciones reales en base a la solidaridad y la igualdad.
•    Garantizar la seguridad del suministro de gas. Hemos presionado por nuevas medidas que garanticen un enfoque regionalmente coordinado para garantizar suministros seguros. A partir de ahora, los países de la Unión Europea tendrán que ayudar a sus vecinos en caso de graves crisis de suministro de gas.
•    Acabar con la dependencia de las importaciones de energía, especialmente reduciendo la demanda, invirtiendo en la eficiencia energética de edificios y del transporte, aumentando la cuota de las renovables a pequeña y gran escala y creando nuevas infraestructuras para interconectar las redes de energía de la manera más eficiente y rentable posible.