Medio ambiente, salud, agricultura y pesca

Medio ambiente, salud, agricultura y pesca

Los Socialistas y Demócratas queremos una Europa más inteligente y más sostenible, para dejar un planeta menos contaminado a nuestros hijos. Podemos lograrlo con más eficiencia energética, con una economía circular y atajando el cambio climático. Esto debe ir acompañado de la renovación de la industria europea y de la promoción de un mayor crecimiento económico y de nuevos empleos. Luchamos por una Europa en la que todos y todas puedan comer alimentos saludables y tengan acceso a una atención sanitaria asequible y de buena calidad.

La necesidad de un suministro fiable de alimentos está reconocida en los tratados de la Unión Europea. Creada en 1962, la Política Agrícola Común (PAC) es uno de los ejemplos más antiguos y más importantes de integración en Europa. La agricultura y la alimentación es uno de los mayores sectores de la Unión Europea, en la actualidad, y estamos comprometidos a que PAC garantice alimentos de buena calidad y de manera estable a más de 500 millones de europeas y europeos. También asegurar empleos dignos a quienes trabajan en el sector, y un futuro sostenible para todos nosotros.

La Política Pesquera Común también es un área importante de la legislación de la Unión Europea, que aspira a mejorar la sostenibilidad y a ofrecer alimentos de gran calidad y saludables a todos los europeos y europeas. Afecta a lo que acaba en el plato de los consumidores y también tiene un impacto en los pescadores y el medio ambiente.

Cada año, se tiran en Europa cerca de 600 millones de toneladas de residuos que podrían reutilizarse y reintroducirse de nuevo en la economía. Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D reclaman objetivos ambiciosos a la Unión Europea y nuevos instrumentos para ayudar a cada país a avanzar hacia una economía circular, más sostenible y eficiente en el uso de los recursos.

Un modelo de desarrollo circular significa que el valor de los productos y los recursos se mantiene dentro de la economía el máximo tiempo posible, y que se minimiza la gestión de residuos. Para lograr esta transición, el Grupo S&D está presionando a favor de políticas ambiciosas para cambiar la forma en la que utilizamos, reutilizamos, reciclamos y recuperamos nuestros recursos.

Queremos:

•    Aumentar el objetivo de reciclaje de residuos municipales –de los hogares a las empresas– hasta el 70% antes de 2030
•    Limitar los vertederos, que son el método de eliminación más perjudicial para el medio ambiente, a un 5% antes de 2030, lo cual es un objetivo significativamente más ambicioso que el 10% de la Comisión Europea
•    Reducir los residuos de alimentos a la mitad antes de 2030 y abordar la situación actual, donde cada europeo tira la impactante cantidad de 173kg de alimentos al año
•    Eliminar las restricciones a la donación de alimentos y garantizar un etiquetado claro para que los consumidores tengan información a la hora de elegir
•    Reducir la basura marina en la Unión Europea a la mitad antes de 2030
•    Fomentar la utilización de envases biológicos y aumentar los objetivos de reciclaje de materiales de envasado como papel, cartón, plástico y vidrio al 80% antes de 2030
•    Ampliar la responsabilidad del productor a todos los productos, para que los productores tengan que asumir los costes totales de la gestión de residuos por sus productos
•    Eliminar progresivamente la utilización de sustancias tóxicas
•    Dar prioridad a la prevención de residuos, la reutilización y el reciclaje cuando se distribuyan fondos de la Unión Europea
•    Sustituir las materias primas que sean perjudiciales para el medio ambiente o que requieran mucha energía con alternativas ecológicamente sostenibles
•    Involucrarse activamente con las autoridades locales o regionales, las empresas y las negocios de economía social
•    Desarrollar campañas de concienciación y educación sobre la prevención de residuos.

Un largo historial de mejora de la salud de las europeas y los europeos

El Grupo S&D defiende desde hace mucho tiempo una atención sanitaria de gran calidad para todos los ciudadanos y las ciudadanas de la Unión Europea:

•    Hemos liderado el impulso para armonizar la atención sanitaria en toda la Unión Europea para garantizar que los pacientes tienen derecho a buscar el mejor tratamiento y salvaguardar los presupuestos de los sistemas nacionales de salud
•    Nos hemos opuesto a recortes en el gasto sanitario en los países de la Unión Europea, porque golpean con más dureza a los más vulnerables
•    Hemos presionado para reforzar la legislación de la Unión Europea sobre productos médicos falsos
•    Hemos garantizado que la legislación de la Unión Europea sobre donación y transporte de órganos permita encontrar un órgano compatible en la Unión Europea a quienes están esperando un donante, lo cual es especialmente importante en el caso de los niños
•    Lideramos el impulso de una nueva ley para que los productos sanitarios sean más seguros, desde el diseño y la fabricación a la autorización y la supervisión del producto. Esta ley cubrirá todos los productos sanitarios, desde escayolas y camas de hospital a implantes mamarios, prótesis de cadera o marcapasos
•    Hemos mejorado la transparencia de las pruebas médicas para que los hallazgos de todas las investigaciones médicas sean públicos, ya sean positivos o negativos
•    Hemos ayudado a estimular la investigación médica, especialmente de enfermedades raras, facilitando pruebas médicas transfronterizas
•    Queremos luchar contra la resistencia antimicrobiana y acelerar el descubrimiento de nuevos medicamentos que puedan salvar vidas.  

Medicamentos asequibles

Creemos firmemente que los medicamentos deben estar fácilmente disponibles y ser asequibles, incluso en el caso de enfermedades raras, además de ser seguros, efectivos y de gran calidad.

El acceso desigual a los medicamentos no es un fenómeno nuevo, pero la reciente crisis económica ha agravado el problema, con costes cada vez más altos de las medicinas y presupuestos más reducidos para la salud pública. Además, las necesidades crecen y los costes aumentan como resultado del envejecimiento de la población. Seguiremos luchando hasta que todo el mundo pueda acceder a los medicamentos y a los tratamientos, independientemente de dónde vivan y cuánto ganen.

Los Socialistas y Demócratas trabajamos por nuestra visión de un futuro sostenible: aspiramos a abordar el cambio climático y dejar a nuestros hijos e hijas un planeta menos contaminado; y eso va acompañado de la estimulación de más crecimiento y de nuevos empleos sostenibles. 

En la Conferencia del Clima de París (COP21), en diciembre de 2015, presionamos por objetivos ambiciosos para mantener a la Unión Europea al frente de la acción del clima. El COP21 acabó siendo un momento histórico: 195 países adoptaron el primer acuerdo mundial del clima, universal y jurídicamente vinculante. El aumento medio de la temperatura mundial debe mantenerse por debajo de 2°C y se realizarán esfuerzos para limitarlo a 1,5°C.

Pero la lucha no termina aquí: hemos construido una mayoría progresista en el Parlamento Europeo para pedir legislación que establezca objetivos vinculantes y ambiciosos para las reducciones de los gases de efecto invernadero y para aumentar el uso de las renovables y de la eficiencia energética con la finalidad de alcanzar los objetivos del clima.

Cada ciudadano y ciudadana europeos tiene el derecho a consumir alimentos seguros y de gran calidad. También tiene derecho a saber cómo, dónde y en qué condiciones se produce, se procesa, se empaqueta, se etiqueta y se vende su comida. Al mismo tiempo, los productores de alimentos también deben estar protegidos frente a prácticas deshonestas a lo largo de la cadena de suministro. Por eso, nosotros, los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D, seguimos luchando por una mejor protección del consumidor y por más transparencia en relación con lo que comemos. También queremos el etiquetado del país de origen para la carne de los alimentos procesados y en los productos lácteos, y queremos garantizar que los acuerdos alimentarios con socios internacionales dan prioridad a la salud del consumidor.

•    Mejorar la protección del consumidor

Queremos que todos los europeos y las europeas pueden llevar una vida saludable, así es que es vital asegurarnos de que los alimentos que consumimos son seguros. Los escándalos alimentarios, como el de la carne de caballo, han mostrado que hace falta una mejor protección del consumidor. Por eso hemos insistido en tener controles más estrictos a lo largo de toda la cadena de suministro alimentario. Es clave una mejor gestión del riesgo con una base científica; por lo tanto, es esencial consultar y cooperar con la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) sobre OGMs (organismos genéticamente modificados) y pesticidas.

•    OGMs

La Unión Europea tiene una de las legislaciones más estrictas del mundo sobre organismos genéticamente modificados (OGMs), pero a los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D todavía nos preocupa que aún no se hayan tenido en cuenta los efectos medioambientales y para la salud en general de importar o cultivar OGMs. Es particularmente el caso de los OGMs resistentes a los herbicidas y que pueden fomentar un uso más abundante de sustancias químicas peligrosas. Por eso nos hemos opuesto consistentemente a las autorizaciones de OGMs y estamos pidiendo que se revise el marco legislativo. 

•    Un proceso más transparente de autorización de pesticidas

La seguridad alimentaria debe garantizarse en todas las etapas de producción: de la granja al plato. Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D estamos batallando constantemente para garantizar que la legislación europea ofrece una amplia variedad de normas armonizadas en todos los Estados miembros de la Unión Europea con objeto de prevenir, eliminar o reducir los riesgos para la salud de los seres humanos, los animales y las plantas a lo largo de la “cadena agroalimentaria”. También es esencial que los alimentos que llegan a nuestra mesa no solo estén certificados como seguros, sino que el proceso de autorización también sea transparente. Creemos que el conjunto del proceso de autorización para todos los productos fitosanitarios de la Unión Europea debe revisarse a favor de más transparencia, eficiencia y control democrático.

•    El etiquetado del país de origen para la carne de los alimentos procesados y los productos lácteos

En los últimos años, los Socialistas y Demócratas hemos liderado con éxito campañas que piden introducir leyes para el etiquetado obligatorio del “país de origen” para la ternera, el cerdo, el cordero, el caprino y las aves. Ahora estamos presionando para que estas normas se amplíen e incluyan la carne de los alimentos procesados, así como la leche y los productos lácteos. Creemos que es indispensable un etiquetado claro y honesto que no engañe a los consumidores. Los consumidores tienen derecho a realizar elecciones informadas sobre los alimentos que consumen.

•    Mejores acuerdos alimentarios con socios internacionales

La seguridad alimentaria supera las fronteras de la Unión Europea. Lo que producimos y consumimos, lo que importamos y exportamos y cómo se aplica la normativa de calidad a las plantas y los animales que se utilizan para producir alimentos también depende de la normativa y las prácticas de nuestros socios. Es, por lo tanto, importante que supervisemos y sigamos mejorando la calidad alimentaria y la normativa de seguridad, así como la salud y el bienestar animal, en nuestros acuerdos con socios internacionales.

Queremos que la Política Agrícola Común garantice no solo niveles dignos de vida a los agricultores activos y una utilización eficiente y transparente de los fondos públicos, sino que también esté alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Creemos que en un entorno internacional incierto y desafiante, nuestra agricultura debe seguir siendo productiva, sostenible y competitiva. Perseguiremos estos objetivos cuando se inicien los debates sobre la siguiente fase de la política agrícola y rural de Europa

Nuestra prioridades:

•    Garantizar un apoyo a los ingresos solo a los agricultores que estén en activo

Los fondos públicos deben usarse de forma transparente y en interés público. Eso significa que la financiación debe utilizarse para objetivos específicos y los pagos agrícolas solo deben concederse a agricultores activos que obtengan la mayor parte de su sustento de la agricultura.

•    Producir alimentos de gran calidad

Debe garantizarse la seguridad alimentaria, de la granja al plato, a todos los consumidores y las consumidoras europeos. En paralelo a garantizar la seguridad y la calidad, debemos evitar y reducir los residuos alimenticios a lo largo de toda la cadena de alimentos y de piensos.

•    Salvaguardar la seguridad del suministro de alimentos

Europa debe ser capaz de gestionar los precios volátiles de los alimentos y las materias primas agrícolas en el mercado alimentario internacional. Queremos que la Unión Europea tenga un mayor papel para influir en la seguridad alimentaria mundial y para reducir todo lo que sea posible las vulnerabilidades que surgen de la dependencia de las importaciones.

•    Gestionar los recursos naturales y la sostenibilidad medioambiental

La producción de alimentos de gran calidad y las cadenas de suministro deben ir de la mano de nuestro compromiso de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de 2030. La producción agrícola también debe promover la gestión sostenible de los recursos sostenibles y una utilización bien equilibrada de la tierra, así como realizar su contribución para ayudar a luchar contra el cambio climático y a mantener la biodiversidad en el campo. 

•    Mantener áreas y comunidades rurales vibrantes

Las áreas rurales son el hogar de millones de personas y no deben reducirse a zonas enormes y vacías de producción de cultivos. Apoyar a las distintas comunidades rurales con objeto de que las áreas rurales sigan estando pobladas por jóvenes y mayores a largo plazo es esencial para el bienestar de Europa. El atractivo de las áreas rurales como lugares en los que las personas viven, trabajan y pasan su tiempo libre es clave para que sigan siendo productivas a largo plazo. Los alimentos saludables proceden de un campo diverso, que esté bien atendido por personas que lo conocen y viven en él.

La Política Pesquera Común (PPC) aspira a garantizar que la pesca europea es sostenible en términos medioambientales, económicos y sociales y que ofrece a los ciudadanos y las ciudadanas de la Unión Europea un suministro alimentario estable y sano.

Con un firme liderazgo de los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D, la reforma de 2013 de la PPC estableció nuevos estándares para la pesca y para las importaciones de productos pesqueros. Nuestro enfoque se sitúa ahora en poner en práctica la reforma, incluyendo la adopción de planes de gestión plurianuales, revisar las medidas técnicas y de control, y desarrollar una agenda sostenible de “crecimiento azul”, dirigida a crear recursos estables en un entorno saludable mientras se respetan los aspectos sociales y económicos del desarrollo sostenible.

Nuestras prioridades:

•    Salvaguardar los recursos y el entorno marino

Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D han presionado por niveles sostenibles de pesca en línea con los enfoques que se basan en el ecosistema y el principio de precaución en relación con la pesca. El principio guía debe ser no pescar más peces de los que la naturaleza puede producir: el enfoque del “rendimiento máximo sostenible”. En la misma línea, estamos comprometidos con los planes de gestión que tengan un enfoque a largo plazo, con la conservación medioambiental –por ejemplo, usando equipos de pesca más selectivos– y con una eliminación progresiva de la práctica de descartar el pescado muerto no deseado.

•    Proteger los empleos y a los trabajadores y las trabajadoras del sector pesquero de la Unión Europea

El declive de las oportunidades laborales es un problema persistente en el sector pesquero de la Unión Europea. Para abordar este tema, defendemos que se apoyen los negocios familiares y la capacitación de las mujeres y los jóvenes en el sector de la pesca, también a través del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca.

La profesión está cambiando: una mano de obra muy capacitada es cada vez más importante y la formación multidisciplinar se ha convertido en una necesidad. Creemos que hay que darles incentivos a los pescadores para que sigan con sus actividades tradicionales y sostenibles de pesca, así como apoyar los nuevos métodos de producción sostenibles y la diversificación. Queremos una formación estandarizada de pescadores profesionales en toda la Unión Europea, así como procedimientos administrativos y de concesión de licencias simplificados.

•    Apoyar la gestión proactiva con todas las partes interesadas

Un enfoque que se base en la región y una consulta más amplia de las partes interesadas son claves en una gobernanza proactiva. Todas las partes interesadas –desde pescadores y consumidores a científicos y ONGs– deben poder expresar sus opiniones y participar en los procesos de toma de decisiones. Los controles de la pesca, así como evitar la pesca ilegal y no regulada, son claves para el éxito de la política pesquera y hace falta una estrecha colaboración entre las autoridades de los países de la Unión Europea, la Agencia Comunitaria de Control de Pesca y la Comisión Europea.

•    Promover estándares más elevados en los acuerdos de pesca

Como el mayor mercado del mundo de pescado importado y de productos de pesca, la Unión Europea tiene el potencial de influir en el comportamiento de los demás países con incentivos comerciales y comercio internacional. Debemos capitalizar este potencial y garantizar acuerdos de libre comercio, promover la pesca sostenible en terceros países y asegurarnos de que cada pez y cada producto pesquero que se importa a la Unión Europea se cumple la normativa de derechos humanos y de trabajo digno. Los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D lograron que las actividades pesqueras de la Unión Europea en las aguas de otros países también deben ser sostenibles en términos de medio ambiente y seguridad alimentaria regional, siguiendo los mismos objetivos que la pesca en aguas de la Unión Europea.