Publicado:
Comparte:

Después de la represión militar en la capital de Sudán, Jartum, en la que murieron manifestantes y que ha generado preocupación internacional, los eurodiputados y las eurodiputadas del Grupo S&D piden que se ponga fin de inmediato a los ataques violentos contra los manifestantes que piden democracia y que se reanude el diálogo para llevar a cabo una transición pacífica y democrática hacia nuevas elecciones.  

El líder del Grupo S&D en el Parlamento Europeo, Udo Bullmann, afirmó:

“La violencia no es una nunca una solución viable; solo aumenta el problema. La represión brutal de manifestantes y civiles que han realizado unidades paramilitares de Sudán debe acabar de inmediato y los autores deben responder según la ley. El diálogo sigue siendo la única solución para garantizar que se produce una transición ordenada hacia nuevas elecciones democráticas y transparentes en Sudán.

“La comunidad internacional no puede mantenerse en silencio y no actuar ante estas masacres brutales. Los intentos chinos y rusos de bloquear cualquier medida de las Naciones Unidas dirigida a restaurar la paz sobre el terreno deben condenarse con firmeza, así como la constante interferencia de potencias extranjeras como Arabia Saudí y Egipto.

“Si vuelve a haber más violencia, los Estados miembros de la Unión Europea deben reevaluar de inmediato las sanciones específicas para defender el derecho a manifestarse pacíficamente y facilitar un futuro democrático al pueblo de Sudán”.  

Eurodiputad@s que participan

BULLMANN Udo
Coordinador
Alemania

Contacto de prensa del S&D

BERNAS Jan
Press Officer
Italia

Noticias relacionadas

Comunicado de prensa

Defensores brasileños del medio ambiente y los derechos humanos: candidatos del S&D al Premio Sájarov 2019

Comunicado de prensa

El Grupo S&D pide una investigación en profundidad sobre la interferencia extranjera en los procesos democráticos europeos en una comisión especial del Parlamento

Comunicado de prensa

Apoyamos a Kaftancioglu, destacada lideresa de la oposición turca, ante una condena inaceptable de 9 años